
"...No recuerdo que haya emitido otro sonido más que gruñidos y puteadas en inglés.
Metalero 3: “Wharg! Rowl Mergh!”
Cruel Angel: “¿Qué dijo?”
Metalero 1: “No se. No habla español. Lo compramos de Escandinavia por Internet. Ahora volá de acá, pendejo”
Cruel Angel: “No puedo. Tengo demasiado miedo para moverme”
Apiadados por mi patética demostración de debilidad, los caballeros acordaron no golpearme hasta el desmayo y robarme la billetera y optaron por presentarse. Respectivamente, por orden de aparición, eran Mayhem, Eddie y Death. Entre gruñidos, cabezazos y puteadas me contaron de las visiones e ideales del heavy metal. Con cada insulto cuestionando mi sexualidad venía acompañando una frase de sabiduría, una cápsula de conocimiento metalero. Entendí entonces la riqueza espiritual del movimiento y quise ser parte de él.
Cruel Angel: “Quiero ser uno de ustedes”
Death: “Wharg?”
Cruel Angel: “Que quiero ser metalero. Tengo potencial para ser pesado. Es cierto que peso 50 kg, pero la actitud es lo que cuenta. Además, mi viejo estuvo en la pesada durante el ’78; tengo predisposición genética. Díganme por favor qué tengo que hacer para ser metalero”
Eddie: “Buehh buehh, pará un cachito pichón. No te podés tirar así de cabeza y sin casco, te podés lastimar”
Cruel Angel: “Pero yo ya escucho metal y me gusta mucho”
Mayhem: “A ver pendejo, decime, ¿qué bandas escuchás?”
Cruel Angel: “Rhapsody”
Me dio un cabezazo en señal de desaprobación.
Cruel Angel: “Nightwish”
Otro cabezazo, esta vez con envión.
Cruel Angel: “Uhm… ¿Linkin’ Park?”
Quedé inconsciente después de eso...
En los días siguientes los muchachos se dedicaron full time a instruirme en las artes metaleras, lo cual no representaba mucho problema para ellos porque no trabajaban ni estudiaban y en mi casa podían saquear la heladera y jugar con mis gatos.
Lo primero que hicieron fue arrojar por la ventana todos mis CDs originales (dos) y borrar toda mi música ilegalmente bajada de Internet (11 GB). Luego me obsequiaron varias docenas de vinilos y me forzaron a escucharlos.
Al quinto día de clase me presentaron un examen...
Cruel Angel: “¿Un examen?”
Eddie: “Es necesario medir tus conocimientos”
Cruel Angel: “Chicos, no tengo tiempo para esto. Mañana tengo que tener leído este libro, Meditaciones de Marco Aurelio, para un examen de verdad”
Mayhem: “¿Leer? Eso es al pedo. Mostrale Death”
El escandinavo me arrebató el libro de las manos y le dio un mordisco por el lomo. Arrancó un pedazo y lo tragó sin problema alguno.
Death: “‘No ejecutes ninguna acción al azar ni de otro modo que con una exacta conformidad con los preceptos del arte…’. Wharg!”
Cruel Angel: “Pero este examen está escrito a mano, con faltas de ortografía y letra ilegible. ¿Y qué son estas manchas de sangre en el papel? ¿De quién era?”
Mayhem: “Va a ser tuya si no te sentás a escribir, pendejo”
CONTINUARÁ...